
El Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa cuenta, desde sus inicios, con la presencia fiel y generosa de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia, congregación fundada por Santa Marie Léonie Paradis (1840–1912), conocida también como Madre María Leonia.
Origen y llegada a Honduras
Hacia 1960, respondiendo al llamado misionero de Juan XXIII, la Iglesia invitó a congregaciones religiosas y al clero a colaborar en la evangelización de América Latina. El Episcopado canadiense asumió entonces, con el acuerdo del Arzobispo de Tegucigalpa, la construcción y dirección del Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa.
En 1961 comenzaron los preparativos para la construcción del Seminario bajo la dirección de Mons. Gerardo Cambrón, de la diócesis de Sherbrooke (Canadá). Para apoyar la misión formativa, solicitó la colaboración de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia.
Cuatro religiosas canadienses —Santa Magdalena (Cecilia Lachance), San Claudio (Clara Bergeron), Santa Magdalena de la Cruz (Rita Melanson) y San Gastón (Elodia Michaud)— llegaron a Tegucigalpa el 4 de febrero de 1962, después de un período de preparación en Cuernavaca, México. Fueron acogidas por los sacerdotes y los primeros seminaristas, en medio de una construcción aún inconclusa y condiciones sencillas.

Desde entonces, su presencia ha sido constante. Con el paso de los años surgieron vocaciones hondureñas, consolidándose la congregación en el país. En 1975 se bendijo la Casa Central y Noviciado en la Colonia Miraflores, Tegucigalpa, fortaleciendo la formación local. Muchas hermanas, tanto canadienses como hondureñas, han entregado su vida al servicio del Seminario y de la Iglesia en Honduras.
Carisma y espiritualidad
El carisma de las Pequeñas Hermanas de la Sagrada Familia está inspirado en la vida oculta de Jesús, María y José en Nazaret. Su espiritualidad se centra en:
- El servicio humilde y silencioso.
- La colaboración directa en la misión sacerdotal.
- La santificación a través del trabajo cotidiano.
- La oración constante por los sacerdotes y seminaristas.
Fieles al ideal de su fundadora, viven una entrega discreta pero profundamente apostólica, convencidas de que el servicio sencillo sostiene la obra evangelizadora de la Iglesia.
Apostolado en el Seminario
En el Seminario Mayor Nuestra Señora de Suyapa, las Hermanas colaboran especialmente en:
- Secretaría, apoyando la organización administrativa.
- Lavandería, cuidando con esmero lo necesario para la vida diaria.
- Cocina, preparando los alimentos para la comunidad formativa.
- Comedor, ofreciendo un servicio atento y fraterno.
Su labor crea un ambiente familiar, ordenado y propicio para el estudio, la oración y el discernimiento vocacional. Además de su servicio material, sostienen espiritualmente la misión del Seminario con su testimonio de vida consagrada.

